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jueves, 25 de julio de 2013

Porque también somos lo que hemos perdido.


En Amores Perros, el collage urbano de historias humanas trágicas y duras, todo gira alrededor de un accidente de tráfico. Las realidades de cada historia personal unidas por un momento fatídico. Extremo. Brutal

Hoy tenía preparada otra entrada. Pero la realidad, de la que tantas veces he hablado en este blog, ha dado un golpe en la mesa y ha subido la apuesta... Jodida realidad!

Un día te levantas y crees que va a ser diferente. Se avecina un fin de semana largo, descanso y demás. Has decidido que te gustaría estar en la capital de la fiesta un día como ayer. Y decides que para qué irte en coche, si el tren es el transporte más seguro, barato y rápido...

Una decisión. Un segundo. Un momento. Algo que te cambia la vida para siempre.

Hoy mi idea de que todo es sistémico, se tambalea. Para qué puede servir una tragedia así?

Pero la oscuridad, lo feo, lo trágico, no existiría sin lo luminoso, lo solidario, lo bonito.Y hemos demostrado que somos mucho más. Hemos dado una lección de humanidad, de la que debemos sentirnos orgullosos. Un momento, que ha hecho levantarse a un pueblo sentado, herido, dolorido y que ha juntado fuerzas de flaqueza para volcarse con todo lo que rodea a esta tragedia.

Las tragedias, los momentos mas dificiles de nuestra historia duelen, nos golpean. Pero también nos conforman como personas, nos enfrentan a lo más crudo. Este accidente nos ha pillado a todos con el pie cambiado. Nos ha conmocionado, y casi nos deja noqueados. Pero, como en toda historia épica y conmovedora, cuando menos se lo espera nadie, nos hemos rehecho, nos hemos levantado y hemos demostrado que el valor de un pueblo está en su carácter, en su compromiso. Y de eso, vamos sobrados. Y hemos aguantado el envite.

Ahora toca llorar, ayudar, apoyar a las familias que han perdido a los que más querían. A escuchar las historias de cada uno. A hacer ese collage de vidas y sueños truncados. Pero también reponerse, reaccionar, y darse cuenta que en un momento como éste, hemos dado la mejor versión de nosotros mismos. Y por ello hay motivos para la esperanza.

Teniendo claro que también somos lo que hemos perdido.

jueves, 18 de julio de 2013

En otras palabras, ¿estás diciendo que me marche? - En otras palabras no. ¡Exactamente con esas palabras!

Óscar y Félix, unidos por su circunstancia sentimental y por su estado civil, deciden compartir el piso del primero, con la intención de sobrellevar el momento de Félix, con su recién estrenada soltería y todavía inmerso en ese mar de dudas, que es el abandono.

Uno, acomodado en su estatus de soltero vividor, el otro, maniático y meticuloso. Una convivencia claramente abocada al fracaso. Incompatible. Alocada y descacharrante por momentos.

La Extraña Pareja, nos ejemplifica lo que las diferencias de caracteres y de cómo entender la vida, puede llegar a hacer en la convivencia. Eso sí, en tono de comedia, y con los increibles Jack Lemmon y Walter Matthau en unos papeles inolvidables.

Existe este punto de divergencia, de extraña relación entre las personas. Porque somos diferentes, con diferentes historias y diferentes caminos. Pero lo que si es más extraño es la convivencia que soportamos diariamente. Una convivencia que a veces se convierte en un infierno, y otras veces en la más absoluta maravilla. Me estoy refiriendo a esas dos partes de nuestro yo, que eternamente se verán las caras: nuestra parte Félix, racional, metódica, lógica y nuestra parte Óscar, instintiva, impulsiva e impredecible.

Estoy empezando a escuchar a mi Óscar interior. Hay que aprender a oirlo, a saber que es lo que dice y cómo lo dice. Asusta la principio, pero muchas veces es simplemente dejarse llevar. Y os voy a ser sincero, no me va del todo mal. Habitualmente tenemos a Óscar encerrado en su habitación, rodeado de sudokus, puzzles y demás juegos lógicos. Pero Óscar es más de escondite, de jugar a las tinieblas,  de saltar la verja del vecino a robarle la fruta, de guerra de almohadas. De cantar sin venir a cuento, o salir a bailar en momentos en los que nadie baila.

Óscar está triste, ha perdido las ganas de salir. De vez en cuando da un grito de auxilio y lo oímos. Y cómo? A través de una sensación repentina de peligro. O a través de  una persona que nos da buen rollo según la vemos. O con una decisión que sabemos equivocada de antemano. Ese es Óscar, pidiendo a gritos salir, hacerse presente.

He empezado a redecorar. He tirado algún tabique, y Óscar está más a gustito. Hasta tiene un ventanal donde asomarse y lanzar aviones de papel! Pero todavía me asusta que conviva con Félix, el gran controlador. El que lo tiene todo en orden y todo milimetrado. A las once a la cama. Desayuno entre las ocho y las ocho y media. Nada de ruidos a partir de las doce. Félix ha dirigido mi vida durante gran parte de la misma. No tengo queja, faltaría más. Pero a veces, la lógica, lo normal, lo previsible, lo rutinario ya no es suficiente. Hace falta algo más. Y en esas estoy.

La vida me ha enseñado que tiene más de imprevisible, de loca e inesperada que de lógica y estructurada. Y si no escuchamos a Óscar de vez en cuando, estamos perdidos en una realidad que como bien dice el dicho "supera a la ficción".

Habeis identificado a vuestro Yo instintivo (bautizarlo como querais, para eso es vuestro), lo habeis escuchado, le habeis hecho caso de vez en cuando? Y ahora recordad...cómo os ha ido?

Encontrar un equilibrio entre los dos sería lo ideal. Una bonita morada, lo suficientemente grande para que los dos estuvieran a gusto. Con jardin y columpio para que Oscar hiciera de las suyas. Y biblioteca y cocina panelada, para que Félix no tuviera nada que decir. Pero que los dos tengan su espacio, su sitio y que nosotros, como buenos caseros, les hagamos caso por igual, y si no por igual que tengamos a ámbos en cuenta.

Hoy Óscar, Félix y yo, nos estamos empezando a reconciliar. A iniciar una aventura que promete apasionante. Y yo me pregunto, qué tipo de anfitriones queremos ser? Saquemos nuestras mejores viandas, guirnaldas y flores, farolillos y una piñata. Hagamos una fiesta. (Eso si con posavasos para que a Félix no le de el ataque) Ámbos la merecen!


Y que nadie se tenga que marchar, aqui hay sitio para todos/as!

 

jueves, 11 de julio de 2013

Estaba equivocado con respecto a ti, chico. Puede que no tengas mucho, pero lo que tienes, lo tienes en cantidad.

Un contador de historias. Asi era Edward Bloom. Era tan bueno contando sus cuentos, que nadie podía dejar de prestarle atención. Con fantasía, humor, suspense...toda una vida llena de momentazos increibles, contados con la pasión del que los ha vivido intensamente.

Siempre me ha fascinado el cine de Tim Burton, su gusto por lo gótico y lo sobrenatural. Pero en Big Fish, luminosa y optimista, nos invita a viajar por un paraje, la fantasía, que serpentea por el lado más agrio de la vida.

Colorear los recuerdos. Si los sueños son en blanco y negro (dicen), como son los recuerdos? A veces pasan por nuestra mente como esa película de cine negro, con personajes oscuros con aviesas intenciones. Otras veces, tendemos a idealizarlos. A convertirlos en un musical, donde cuando menos te lo esperas, Gene Kelly te sorprende marcandose un claqué con cualquiera! Asi funciona nuestra memoria...

Hoy cumplo 38 años. Una edad rara. A medio camino de todo.La crisis de los 40 a las puertas, pero lo suficientemente lejos como para replantearte cosas. Raro. Y cómo me siento? Genial. Es curioso además quie coincida mi cumpleaños con la fecha de publicación de los posts...pero es importante.

A mi,como a Edward Bloom, me encanta contar historias. Hacer un barrido en mi memoria y rescatar esos momentos inolvidables que han hecho ser quien soy. Y si lo dudabais...SÍ, mis recuerdos son musicales alegres, coloridos y radiantes. Aunque sus momentos dramáticos también están...

Hoy me he puesto a hacer memoria de todo lo que he vivido hasta el momento. El último año ha sido hiperacelerado. Me han venido a la mente tantas sensaciones y momentos vividos y compartidos, que necesitaría meses para recogerlos y plasmarlos todos... Pero hoy, quiero compartir algunos con vosotras/os, y recuperando una idea surgida en una anterior entrada, voy a hacer mi propia

CAPSULA VIRTUAL DE RECUERDOS 38ª EDICIÓN

Utilizaré objetos que me rodean en este instante, para acercaros mi "estado de la situación"...

KUTKA (JARRA DE MADERA DE LAPONIA): A lo largo de diez días tuve la inmensa suerte de poder viajar por toda Finlandia, acercándome un poco a este fascinante país. Su luz, su gente, sus paisajes, su comida, sus renos, su clima, sus renos (os he dicho que hay muchos renos...)
Los viajes nos hacen comprender las diferencias, la vida, lo importante para cada uno... Nos hacen ver que nuestra visión del mundo no es la única, ni siquiera tiene porque ser la acertada. Nos hace entender que nuestro mapa, evidentemente, no abarca el territorio. Por eso nos sorprendemos, nos quedamos estupefactos cuando alguien en otro lugar no hace lo que nosotros esperamos, cuando vive y entiende la vida desde otra perspectiva. El viaje nos hace crecer, nos hace comprender, y aprender. Cuanto de lo que hemos vivido en viajes (más o menos lejanos y exóticos) nos ha hecho mella en nuestra forma de relacionarnos con lo que nos rodea?

PACK DE DVDs PRIMERA TEMPORDA DE CURRO JIMENEZ: De pequeño era fan. Incondicional de las aventuras del bandolero de Sierra Morena. Curro Mene (asi lo llamaba) era mi ídolo. Es más, a día de hoy cuando oigo la música de cabecera de la serie, me emociono. Sí, soy muy friki. Pero he tenido una infancia feliz. Agradable, dulce y amorosa. Una amiga me decía que a la familia no se la elige, te toca en suerte. Pues yo he sido el tío más afortunado del mundo, porque me ha tocado en el reparto al grupo de personas que más han creido en mi, más me han querido y más me han cuidado. Y a mi madre y a mi padre, que son y serán mis referentes en como querer, cuidar y educar a sus hijos. Es justo estar agradecido. Cuando cumplí 30 años, me regalaron estos DVDs. Y parecerá una tontería, pero ha sido uno de los regalos que más me ha emocionado en mi vida, porque me conectó directamente con todas las sensaciones de mi infancia, con ese recuerdo dulce que permanece ahí...y que  a veces olvidamos. Que recordais vosotros de vuestra infancia que os haga sonreir?

FOTO CON MARCO DE MADERA. GRUPO DE AMIGOS EN SAN FROILÁN 2003: De fiesta. Asi recordamos algunos de nuestros momentos más épicos con nuestas amistades. Así, relajados, sin más preocupaciones que pasarlo bien. Tengo la gran fortuna de tener a los mejores amigos. No son legión, pero es una tropa bastante apañada. Me siento bien con ellos, y aunque no los tenga cerca fisicamente, me siento muy próximo. Como ya dije en algún post anterior, mis amigos me hacen mejor persona. Me dan un reflejo de mi mismo que me gusta. Pensad en vuestros mejores amigos, e imaginaros que piensan de vosotros. A que es una sensación bastante agradable pensar que somos queridos y apreciados?

LIBRO "LA EXTRAÑA SOLEDAD DE LOS GITANOS" DE JORGE EMILIO NEDICH: Regalo de mis compañeras y compañeros del programa de Gitanos donde trabajé. Un regalazo. Y no el libro en si, sino las experiencia y la oportunidad de trabajar alli. Pero en realidad todas mis experiencias laborales han sido regalos, oportunidades de crecer, de mejorar, de aprender, de equivocarme. De forjarme como persona, como compañero, como profesional. No se si seré mejor o peor. Lo que si se, es que Soy gracias a estas experiencias. Y que llevo muy cerca de mi a cada uno/a de mis compañeros/as de todos mis trabajos, porque de todos he aprendido un montón. Y a vosotros , cuanto os ha marcado en vuestra vida actual, vuestra experiencias laborales?

MARCAPÁGINAS CON LA LEYENDA "Nada está perdido. Tengo brújula. Tengo tiempo. Y además estás conmigo": Una verdadera declaración de intenciones que preside mi escritorio de trabajo. Qúe os guía, qué os mueve.?

Edward Bloom contaba historias. Cuentos maravillosos. Yo no tanto, pero os he intentado acercar parte de mi historia, mi realidad.

"Lo fascinante de los icebergs es que sólo ves el 10%, el otro 90% está bajo el agua y no lo ves"

Hoy nos hemos permitido el bucear un poco, y ver algo más de nosotros mismos, no creeis? Y llegar a la conclusión de que lo que tenemos, aunque no sea mucho, lo tenemos en cantidad.

Y ahora, a emocionarse tocan...


 

jueves, 4 de julio de 2013

Mueve el dedo gordo...!!! Ya pasó lo peor, ahora solo queda despertar a los pequeños.

Una venganza. Una ola de violencia desmedida en pos de un objetivo con nombre de hombre: Bill. La Mamba Negra, la Novia...Beatrix Kiddo se funde con su katana y desarrolla su plan de forma metódica. Con listado y todo. Superando los innumerables peligros, traiciones, agresiones... Vamos, que lo tenía clarísimo.

Kill Bill, y el cine de Tarantino en general, nos presenta de forma descarnada situaciones cotidianas (y otras no tanto) desde una óptica distinta y marcadamente personal (y algo friki para que engañarnos...)

Todos tenemos una visón del mundo. Todos una visión de nuetro propio yo. Y todos tenemos una visión de nuestra pareja, la persona que queremos nos acompañe en nuestro recorrido vital...

Sí, lo habeis adivinado, hoy el post va del amor y las parejas...TEMAZO!!!

Beatrix salía de un largo coma, y tenía que sacar de la inmovilidad e inactividad a sus músculos. Y empezaba por el dedo gordo. Esa es la misma sensación que tenemos cuando salimos de una relación sentimental, de forma más o menos traumática. Estamos como anclados en un sensación, e un sentimiento de pena y pérdida (en la mayoría de los casos) que nos paralizan el resto de nuestro sentir. Tenemos que salir de la entropía emocional empezando por mover pequeñas cosas, para asi seguir con el resto de nosotros.

Me encuentro cada día con personas que acaban de salir de relaciones de pareja. Alguien me decía "es una plaga"...No se si se puede considerar ni siquiera epidemia, pero deberiamos pensar en qué nos lleva a estas situaciones.

Acumulo fracasos sentimentales. Esta es una frase que también oigo a menudo. Y no creo que sea del todo acertada. Lo que acumulamos son éxitos sentimentales. Pero los éxitos como todo, no son eternos. Lo que deberíamos aprender es a adaptarnos a los momentos de menos éxito, de calma chicha emocional. Para no perder esa capacidad de emocionarnos, de disfrutar de la otra persona, de valorar lo que nos aporta y de no olvidar qué nos llevó a estar ahí.

En muchas ocasiones, lo que hace que nos anclemos en zona peligrosa, es que nos aferramos a una foto fija de la relación. Al momento más dulce. A"lo bien que estábamos"... Debemos entender que la relación, como todo, no es estática, y supone una evolución, un cambio. Y esto no implica que sea a peor. Sino diferente, y que es necesario desplegar otras capacidades, emociones y herramientas que nos permitan sobrevivir al cambio.

Yo soy precisamente una persona que he acumulado algunos"éxitos emocionales" sucesivos, y de todos ellos he sacado conclusiones más o menos válidas, que he aplicado en mi siguiente éxito. Todo ello ha generado en mi una certeza: no existen parejas ideales, sino momentos adecuados. Y en eso, en la búsqueda de los momentos, en anticiparnos a ellos, en mover el dedo gordo antes de que nos  paralicemos, podemos reaccionar a tiempo. Disfrutar del momento, valorarlo y agradecreselo al otro. Y considerar que la persona que está a nuestro lado nos acompaña, va a nuestro lado (ni delante ni detrás) y ámbos tenemos que adecuarnos a las circunstancias del viaje.

Otra cosa es la tendencia natural de ciertas personas a deambular por la tragedia. En una entrevista que vi el otro día en la tele, hablaban sobre el "dark tourism" o turismo de catástrofes. Como bien indica en su nombre, este tipo de turismo consiste en visitar aquellos lugares donde la historia ha dejado su mas oscura huella a través de asesinatos, catástrofes (humanas y ecológicas), atentados, masacres etc... Es una tendencia del ser humano, movida por la curiosidad o el morbo...
Cuantos de nosotros no hemos hecho "Dark Tourism" revisitando las situaciones emocionales más traumáticas, reviviendolas una y otra vez? Cuanto hay de eso en repetir conductas, comportamientos  y pensamientos negativos, que nos conducen a la tragedia, al final inesperado, al "ya no es como antes"..?

Lo más cercano a una definición acertada de la vida en pareja, es algo que oi en otra pelicula, Cadena Perpetua...

“No tengo ni la más remota idea de qué coño cantaban aquellas dos italianas y lo cierto es que no quiero saberlo, las cosas buenas no hace falta entenderlas. Supongo que cantaban sobre algo tan hermoso que no podía expresarse con palabras y que precisamente por eso te hacia palpitar el corazón”

No soy un experto. Ni siquiera un amateur. Aficionado quizás. Pero lo que si sé, como mi querida Mamba Negra, es que el objetivo debe ser claro: estar con alguien que nos complemente que nos haga mejores y que despierte en nosotros al dedo gordo, a los pequeños y al resto del cuerpo y de la mente!!
 

 
Y como decía mi adorada Audrey “Aprovechar el día. Disfrutarlo, al máximo. El día tal y como se presenta; y las personas, tal y como son… Creo que el pasado me ha ayudado a valorar el presente, y no quiero estropearlo preocupándome por el futuro”
 
Salimos de nuestra entropía, o tiene que venir Audrey Hepburn y Freddy Mercury a recordárnoslo?
 
 

miércoles, 26 de junio de 2013

—Eres raro. —Lo siento. —No, es un cumplido.

Donnie y Gretchen se conocieron en el Instituto de Middlesex, Virgina. Ella era la chica nueva. Él, bueno..Donnie no era una persona común. Hablaba con un conejo gigante llamado Frank, y tenía que evitar un fin del mundo inminente. Además tenía dones...especiales.

Delirante, surrealista y muy, muy hipnótica, Donnie Darko es de esa clase de películas que no dejan a nadie indiferente. Por su rareza. Por su extraña belleza y sus personajes delirantes....

Algo así como... nuestros Bares! Raros. Extrañamente atractivos. Llenos de gente peculiar a la que conocer y que no te dejarán indiferente. En estos días que una campaña de publicidad ha exhaltado la figura del Bar, me ha dado por pensar en cuanto ha influido en mi y en los que me rodean, estos lugares. Y ,creedme, que ha sido mucho.

Ya desde muy joven, el bar se convierte en referente, en lugar de encuentro, de juego, de charlas profundas y otras menos, de risas y llantos, y cuando eres adolescente, sientes que formas parte de algo. Algo que te identifica en una etapa de reivindicación del yo constante.

Más adelante, la cosa cambia, maduras, creces, y ya no ves el Bar como ese lugar cuasisagrado, donde te esperan la aventura, la amistad y el primer amor. Es un sitio donde relacionarte. Uno más. En ocasiones se relega al papel de entorno donde conocer gente con intenciones "semiamorosas"... Pero aún así, el Bar es ese lugar mágico donde ocurren cosas increibles, de las que te acuerdas mucho tiempo después...

Seguro que ahora estais pensando en algún local donde hayais vivido algo de esto. Y seguro que recordais el más mínimo detalle. La música, la gente, la disposición de la barra, los/las camareros/as, los dichosos baños, si habia o no papel...incluso el olor (para los de mi generación es muy fácil porque todos olían a tabaco...).

En mi experiencia, compartida con mi cómplice Xavier, y con tanta otra gente, he vivido situaciones tan, tan surrealistas que parecerían broma. Hemos conocido a gente tan peculiar, que costaría hacer una descripción que les hicieran justicia. Hemos reido hasta que nos dolía la tripa. Hemos llevado nuestras primeras decepciones. Hemos aprendido a relacionarnos, a sobreponernos al fracaso, y a consolidar nuestra propia personalidad.

Felicito a esta campaña por hacer visible algo que todos apreciamos, pero pocos lo valoramos. Tantas cosas que están ahí cerca, y que nos han ayudado a ser quién somos, y que no les damos el valor que tienen.

Y esto me hace reflexionar  sobre otro tema. Existen cosas a nuestro alrededor que influyen en nosotros más de lo que a priori creeríamos, como los bares en nuestra vida social. Son objetos que poseen un valor especial. Durante una agradabilísima conversación en la mágica noche de San Juan, recordábamos la decepción de uno de los biógrafos del Barón Thyssen, que esperando historias románticas sobre como se había adquirido aquellas obras, solo recibió el precio de adquisición de cada cuadro...En el Club de la Lucha, Tyler Durdeen decía "lo que posees, te acabará poseyendo"

Cuántas cosas de vuestra casa sabriais decir a ciencia cierta lo que os han costado? Problamente no demasiadas. Y  cuántas historias podeis contar de ciertos objetos, que no tiene un valor monetario reseñable? Seguro que cientos. Os invito a mirar a vuestro alrededor, y recordar las sensaciones de ciertas cosas que sin duda han formado parte de vuestra historia y de vuestra búsqueda del Yo. Elegid uno y hacer el ejercicio de recordar todas las sensaciones que os provocó, los olores, sonidos, personas, emociones... No es un ejercicio de sentimentalismo. Es recuperar partes de nosotros que tenemos sepultadas por tanta realidad y razón...  Hagamos una cápsula virtual de objetos que nos acompañen en nuestro camino! Y compartámosla!

Donnie hablaba con Frank, e intentaban evitar un fin del mundo que se avecinaba. Nosotros no hablaremos con conejos gigantes, ni tendremos dones sobrenaturales, ni  misiones vitales tan importantes. Pero nuestra relación con el mundo y con las cosas que nos rodean, puede cambiar a mejor si intentamos sacarle ese puntito de emoción y de vínculo positivo. Que los objetos no nos posean. Que nos acompañen y enriquezcan.

Para rematar os dejo una escena de otra pelicula, "Un pedacito de cielo", en la que suena una impresionante canción de jazz,con una letra que encaja perfectamente en todo ésto. Además acaba en un bar, así que ..redondo!


Vaya es cierto. Ahora que leo el post, si que me ha quedado bastante raro...Bien!


P.D: La canción, para los más jazzadictos, es Makeup of a Fool de Ivan Neville...Hasta la próxima tostada...Raros!

jueves, 20 de junio de 2013

Nunca me desmayo porque no estoy segura de caer con elegancia.

Sólo Marlene Dietrich, podía pronunciar esta frase, siendo 100% creíble. Testigo de Cargo, el impresionante clásico de Billy Wilder, tenía reservado a la Dietrich un papel clave y esencial en la trama...sin que, claro está, perdiera ese glamour frío que destilaba por los cuatro costados.

Marlene Dietrich se forjó una personalidad e imagen peculiar, muy vinculada  a sus creencias. Fue tan valiente como para desafiar al Régimen Nazi de su Alemania natal, rechazando una oferta del propio Adolf Hitler para relanzar el cine germano. Apoyó a los Aliados, y por todo ello fue reconocida por múltiples naciones. Pero lejos de medallas y condecoraciones, lo que ella siempre recordaba, era aquel bizcocho que las mujeres de Aquisgrán le hicieron para darle la bienvenida después de finalizada la Segunda Guerra Mundial...
No creeis que ésto dice mucho de alguien?

Ser uno mismo. Reconocimiento. Luchar por lo que crees. Transgedir y enfrentarte a normas establecidas, absurdas e inútiles. Eso representaba el Ángel Azul. Se vistió de hombre, cuando nadie lo hacía. Luchó por lo que creía y se forjo su propio "quién soy".

La mayoría de nosotros pasamos por la vida como transitando, esperando que alguien o algo nos diga nuestro lugar en el mundo. Somos actores de reparto de una peli que no entendemos. Pero de vez en cuando, logramos intuir que la vida no es una mera sucesión de escenas. Logramos vislumbrar que igual podemos ser protagonistas de algo, aunque sea un capítulo, y que de ser así, hay que currarse el papel. La Dietrich, tuvo la suerte de descubrirlo, de tomar las riendas y de creerselo.

Qué nos diferencia de ella? Qué nos hace más o menos especiales para hacernos esa composición del personaje? Por qué nos cuesta tanto definirnos?

Todos y todas tenemos ese "aquel". Todos tenemos algo que nos hace ser especiales. Únicos, diferentes. Toca buscarlo, diferenciarse encajar nuestro quién en nuestro dónde y en nuestro cuándo. 

A veces es más bien un concepto abstracto, "buena persona", "feliz", "amigo de mis amigos", "raro", "complicado"... Pero la clave está en ; qué hacemos nosotros/as diariamente para estar más cerca de este concepto? Hacer este ejercicio de reflexión nos empezará a dar señales de qué me diferencia, de qué me acerca o me aleja del objetivo de ser yo mismo,ser alguien especial... de ser nuestro propio Ángel Azul (o de otro color, allá vosotros/as con vuestros gustos cromáticos!)

Ultimamente me he rodeado de gente tan especial, que la diferencia es tan clara y evidente que parece fácil. Eso, sí, el saber quien eres, no implica dejar de tener miedos e inseguridades. Pero hasta en eso, en esas personas dotadas de ese "aquel", es algo maravilloso y valiosísimo.

Con una buena amiga, intensa y radiante como La Dietrich es su mejor época y a quien quiero dedicar este post, hablábamos el otro día que la vida nos depara muchas cosas, que lo bonito del viaje es compartirlo y que siempre buscamos cómplices.. a veces camuflados de parejas, amigos, familiares o desconocidos que nos sabes porque te llegan... pero que hacen de perfectos secundarios para darte la réplica y conformar tu personaje. Eso nos ayuda a reafirmarnos, de estar más seguros, de ver que algo hay en todo esto que tiene un sentido. Bonita reflexión. Un momento de lucidez así, merece un gran aplauso. Y nos acerca más a nuestro "quién".

Lo bueno de la vida viene por una cálculo equivocado. Es aquello es en lo que siempre habías utilizado la palabra "nunca". Una mala previsión, una precipitación, una variable no contemplada...abrirse a vivirlo con naturalidad es clave para descubrirnos, y superar nuestros miedos.

Rematando esta entrada, me gustaría citar el final de otra película que, por lo menos a mi hermana y a mi, nos marcó nuestra adolescencia,y que viene muy a cuento...

"Querido señor Bernard:

Admitimos el hecho de tener que quedarnos castigados todo un sábado por habernos portado mal, pero pensamos que está usted loco al intentar forzarnos a escribir un ensayo explicándole quiénes creemos ser, porque usted simplemente nos ve como quiere vernos. En pocas palabras, la definición más conveniente sería que hemos sacado en limpio lo que hay en cada uno de nosotros: un cerebro, un atleta, una irresponsable, una princesa y un criminal. ¿Contesta eso a su pregunta?
Atentamente le saluda,


El club de los cinco."


En muchas ocasiones asumimos que somos lo que quiere ver en nosotros la gente que nos rodea : el cerebro, el atleta, la princesa...(el Club de los Cinco, sólo necesitó un sábado de castigo para darse cuenta). Esa visión, sólo nos da pistas y acertijos para guiarnos a nuestro objetivo. E
n el fondo está ésto: definirnos y abrirnos a vivir como tal. Y dejar de ser las proyecciones de los otros. Además si es acompañado, muchísimo mejor!


Y para terminar, no queriá olvidar a Marlene Dietrich, que nos ha ayudado a transitar por este post. Gran mujer. Y grandes la mujeres que me rodean, que conocí y que conoceré. Todas ellas destilan una energía muy potente, única y de la que todos debemos aprender. Porque en ellas, están las respuestas a muchas de nuestras preguntas acerca de quién somos.
 
Y para que veais lo especial que era nuestra Marlene, ahí os dejo una de sus frases más celebres: 
 
"¿Cómo sabes que el amor se ha ido? Si dices que estarás ahí a las siete y llegas a las nueve, y él o ella no ha llamado a la policía todaví­a, se ha ido"
 

A que os morís por ver a la Dietrich en acción y oir su inimitable acento angloalemán?

 
Ahora me desmayaría, sin tener miedo a caer con elegancia...porque sé que caeré a mi manera, y seguro de que alguien  me recojerá!!


jueves, 13 de junio de 2013

La tristeza es lo fácil, es rendirse.Yo prefiero bailar

En Elizabethown el protagonista , Drew, fracasado diseñador de calzado deportivo abandonado y deprimido, es rescatado por una positiva, vivaz y optimista azafata, Claire, que le recuerda las pequeñas cosas de la vida por las que merece la pena vivir. La tabla de salvación aparece en momentos inesperados y cuando menos te lo esperas...

En estos momentos existen muchisimos Drews a nuestro alrededor, que se debaten en la más absoluta depresión, negatividad y mala leche. Un cocktail explosivo a punto de estallar. También existe un aroma general a tristeza que impregna el aire y que empapa nuestro día a día. En estos días, varias personas de mi entorno me confesaban que hacía mucho tiempo que habían dejado de ver los telediarios en la televisión. Que ese gris plomizo que destilan, es superior a ellos y que prefieren mantenerse al margen. Preocupante.

Culpables? Lo sencillo sería culpar al Gobierno, a la Banca, a los Mercados,a la Unión Europea,  a Merkel.. y a todo lo que rodea este presente nuestro tan, tan incierto.

Pero lo cierto, es que parte del estado de nuestro entorno es responsabilidad nuestra. Está claro que somos receptores de la realidad. Pero, y si nos conviertiésemos en transformadores, en decodificadores de la realidad? Si transformásemos la señal que nos envía el día a día y conviertiésemos en algo inesperado, alegre, optimista y bonito? .

Utopías, diran unos.

Ingenuidad, dirán otros.

Imbécil, dirán muchos.

Lo cierto es que, si nos dejamos llevar, acabaremos como Drew en Elizabethtown: al borde del abismo. Y creo, que se puede cambiar el modelo. Que se puede percibir la realidad de otra manera, y que si lo hacemos empezaremos a estar salvados. Solo hay que proponérselo. Buscar a nuestra Claire particular, para empezar a ver las cosa de otra forma.

En la pelicula, una de las cosas que salvaba al protagonista era la música. Para mi y para Xavi (mi más apreciado cómplice), como para mucha otra gente, la música es motor, alma y motivo para la acción. Esas pequeñas cosas de las que Claire estaba enamorada, y que hacen que la vida merezca la pena.

El día a día está plagado de  cosas pequeñas que se nos pasan despercibidas, de sensaciones, momentos, encuentros,.... cosas que puestas todas juntas, hacen que los días grises brillen con todo esplendor. Hacer un repaso mental de todas ellas, cuando llega la noche, hará que empecemos a ver que la realidad no es tan fiera como la pintan. Empezar a dejar de preocuparse por todo, para pasar a  ocuparse de lo que merece la pena.

Hoy mismo, en una conversacion con una buena amiga reencontrada y rescatada del archivo de la memoria, que está pasando un momento complicadillo, hacíamos una reflexión que creo es importante: la gente que nos rodea nos da mucho más valor y nos hace mucho mejores personas. Valorar eso, mirar a nuestro alrededor y ver a todos los que tienes cerca, es la manta más calida, el más absoluto regalo que nada ni nadie nos podrá hacer jamás. Y eso no hay crisis que nos lo arrebate! Por todo eso, estoy agradecido , y para todos ellos, y para ella en especial, está dedicado este post.

Y como dice el título: La tristeza es lo fácil, es rendirse,....


YO PREFIERO BAILAR.
Bailas conmigo?