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jueves, 19 de diciembre de 2013

Él decía que cuando se halla algo, cosa, lugar o persona perfecto hay que serle fiel.


Anoche soñé que volvía a Manderley...

¿Te imaginas que conoces a alguien, te enamoras y rápidamente decides pasar el resto de tu vida con él? ¿Qué sentirías si al empezar la convivencia descubres que las sombras del pasado comienzan a incomodarte y a hacer de tu vida una verdadera pesadilla?

Así es Rebecca. Una película de suspense, con todos los ingredientes para ser uno de los clásicos de Alfred Hitchcock. Un reparto espectacular. Una tensión narrativa increíble, y una dirección de actores muy al estilo Hitchcock: hizo creer que todo el equipo odiaba a la protagonista, Joan Fontaine, para conseguir que actuara reservada y temerosa durante toda la película. Ademas Sir Lawrence Olivier ayudó bastante con su carácter recio....

Aunque reconozco que sus métodos eran efectivos y conseguía de sus actores y actrices lo que se proponía, discrepo de las formas y de los calvarios que Mr. Alfred hacía pasar a sus empleados, en especial a sus actrices... Ahh, un dato curioso: a raíz de la película y de su éxito se comenzó a llamar rebeca a la chaquetita que Joan Fontaine luce durante todo el filme...

El Aristócrata Maximilian De Winter, hombre de principios y fiel a todo lo que merece la pena...o no tanto...

La fidelidad. Estos días que Nelson Mandela ha muerto, y sobradamente nos han bombardeado con su historia de vida, con sus triunfos y sus miserias, una de las frase que más se han repetido es que era fiel a sus ideas y que luchó por ellas contra todo. Por ellas pagó un alto precio, y por ellas también logró su más grandes éxitos.

Mandela fue un ejemplo de integridad, de ser consecuente. De fidelidad a las cosas por las que crees.

Hoy es difícil ver ejemplos públicos así. Solo hay que mirar a los que nos gobiernan para entender que lo de ser consecuente, íntegro y fiel a unas ideas es algo que escasea. Como encontrar una aguja en un pajar...

Pero si nos vamos al ámbito privado, ahí la cosa cambia. Ahí podemos encontrar cientos de ejemplos de integridad, de moralidad, de ética. Personas que siguen sus ideas y no se venden por nada. No se rinden. Gente que dedica su vida y su esfuerzo por algo en lo que realmente creen. Con objetivos bien dispares eso sí. Sea para sacar su familia adelante, o para conseguir mejorar su nivel de vida. O para ayudar al resto de la ciudadanía. O para prestar ayuda a la gente que más lo necesita. De esos ejemplos hay cientos. Seguro que conocéis a varios...

Estos días circula por la red un vídeo de un médico de familia que llama a un canal de televisión mas bien “conservador” para denunciar la situación que está detectando diariamente en sus pacientes. Y no tiene pelos en la lengua. Un ejemplo de ética en un gremio, el de los profesionales de la salud, que diariamente es blanco de medidas, recortes, suspicacias y ataques más o menos velados. Un altavoz de la situación que muchos estamos detectando, sino viviendo, en el día a día.

¿Somos consecuentes con lo que creemos? En mi entorno más inmediato sí. Estoy rodeado de personas que han renunciado a cosas por defender y luchar por sus ideas, por su forma de entender la vida. Y eso para mi es una satisfacción. Un ejemplo y un espejo en el que mirarme.

El ser consecuente, fiel, integro pone a prueba nuestra capacidad de empatizar, de ver el otro lado y entender sus consecuencias. A veces nos estimula a la hora de tomar decisiones y otras nos la dificulta, porque entran en conflicto nuestros valores y nuestros deseos...

Victor Hugo, autor referencia del romanticismo francés, y persona fiel a sus ideales, aunque algunos controvertidos, decía en una de sus obras..

Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso
malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles, y que
por lo menos haya uno en quien puedas confiar 
sin dudar.

Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que,
algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.
Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea
justo, para que no te sientas demasiado seguro
.

Te deseo además que seas útil, mas no insustituible.
Y que en los momentos malos, cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante, no con los
que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con
los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que
haciendo buen
uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado
deprisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
 y su dolor y es
necesario dejar que influyan en nosotros.

Te deseo de paso que estés triste, no todo el año,
sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras, con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo, que existen, y que te rodean,
seres oprimidos, tratados con injusticia y personas infelices.

Y si después de todo esto encontramos persona, lugar, cosa, pensamiento o sensación perfecta....seamosles fieles. Vivamos con naturalidad, prediquemos con el ejemplo. Reconociendo que en muchas ocasiones no lo hemos sido. Yo el primero!
 
 

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Lo haremos como si no tuviéramos nada que perder

Un día te despiertas. Has pagado sobradamente tus pecados. Ya no estás en deuda con la sociedad. Pero en tu cabeza ronda algo. Algo que siempre has deseado hacer. Además te lo pide el cuerpo. Tienes la obligación moral autoimpuesta de recuperar todo aquello que se te arrebató.

Pero evidentemente lo que se te está pasando por la mente, no se puede ejecutar en solitario. Necesitas de un montón de gente de confianza que te ayude a conseguir tu meta: recuperar a tu mujer y un botín de más de 100 millones de dólares...

Ocean´s Eleven es una de esas películas que podría ver hasta la extenuación. Una de esas pelis entretenidas y divertidas, con su dosis justa de acción, humor y con un reparto bastante "apañado"... (Aunque yo prefiero La Cuadrilla de los Once, el original sobre el que se basó, mucho más entrañable y con un reparto brutal: Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., Cesar Romero...)

Danny Ocean y su pandilla, realizan durante toda la trama, un ejercicio de preparación, estrategia, de sutileza... Pero sobre todo, se enfrentan a sus miedos a sus fantasmas del pasado.

En nuestras vidas, en ocasiones, es necesario enfrentarnos a nuestros miedos. los miedos forman parte de nuestra historia. Nos han hecho movernos en una u outra dirección. Y entiendo su papel defensivo, de protección.

Lo que también creo que hoy en día el miedo está sobredimensionado. Vivimos en la amenaza constante. Solo hay que ver telediarios, o hacer una pequeño sondeo a los que nos rodean, para observar que le miedo se ha instalado en nuestra vida y, lo peor de todo, que se está sintiendo muy a gustito.

El miedo primario, es el miedo al futuro. A lo desconocido. El profesor Veer Sharma, toma las iniciales del término inglés FEAR (miedo) para definir este temor irracional al futuro:
FALSE EVIDENCE APPEARING REAL es decir falsa evidencia que parece real. El miedo a lo que pueda pasar no tiene ningún fundamento, ya que en nuestras manos está el evitarlo. Lo que pase no llegará irremediablemente, sino que será fruto de cientos o miles de decisiones personales.

Otro tema a analizar es el miedo como indicador del cambio. Como señal hacia donde debemos esforzarnos. Si un pájaro ante un espantapájaros, huye haciendo caso a su miedos, no comerá ese día de ese campo. Pero si es capaz de vencer su miedo, de superar ese temor, y acercarse se dará cuenta que el espantapajaros señala donde hay buen grano. Es decir el MIEDO habrá pasado a ser el MEDIO para conseguir algo.

Haceros esta pregunta: ¿Qué es a lo que realmente teneis miedo? ¿Qué os aterroriza? Si somos capaces de identificarlos, habremos dado el primer paso para superarlos. Además al identificarlos, estaremos reconociendolos. Hacerlo sin temor, y entendiendo que forman parte de nosotros, y que gracias a ellos también somos lo que somos hoy en día.

Una herramienta eficaz, que ayuda a dimensionar los miedos es hacerse  esta pregunta: ¿Qué es lo peor que nos podría pasar si..? Al ver que el resultado no es tan terrible, el miedo será menos miedo. Podremos incluso plantear alternativas que llevaríamos a cabo en caso de que nuestro temor se hiciera realidad.

Por tanto, bienvenido sea el miedo si nos sirve para ocuparnos de un tema no resuelto: cómo encaramos el resto de nuestra vida, cuáles son nuestras prioridades y qué vamos a hacer a partir de ahora mismo para alcanzar nuestras metas.

En Coach Carter, sus alumnos hacían un resumen muy al hilo de esto...

Nuestro mayor miedo, no es que no encajemos... Nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada. Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que más nos asusta. Empequeñecerse no ayuda al mundo, no hay nadie inteligente en encojerse para que otros no se sientan inseguros a tu alrededor. Todos deberiamos brillar como hacen los niños. No es cosa de unos pocos, sino de todos, y al dejar brillar nuestra propia luz, insconcientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia libera automaticamente a otros

Todo lo que haré desde ahora lo haré conscientemente, junto con mis miedos. Sabiendo que lo que perderemos no es nada en comparación con lo que ganaremos. Bienvenidos al futuro del MEDIOMIEDO!
 

jueves, 5 de diciembre de 2013

Me atrevo a hacer todo lo que sea digno de un hombre, quien a más se atreve, no lo es


Un vengador enmascarado que lucha por restaurar unos ideales. Por restituir la justicia, luchando contra la tiranía y el totalitarismo. Un futuro distópico, en el que los medios de comunicación manipulan a favor del poder establecido, y donde la ley del miedo campa a sus anchas.

Os suena de algo?

No es la realidad que vivimos, aunque lo parezca. Es el mundo que nos presenta V de Vendetta, la película que los hermanos Wachowsky produjeron basándose en la famosa novela grafica de Alan Moore (aunque éste al verla se desentendiera de la adaptación...). La pelicula intenta ser una critica a las políticas de control social y a la sociedad de bienestar. La búsqueda de un icono que lidere una revolución.

Para los anglosajones el personaje de Guy Fawkes es muy popular, aunque para nosotros fuera ajeno. Y es curioso que la máscara que luce el actor Hugo Weaving en la película, ahora sea la imagen del movimiento alternativo Anonimous...y que la Warner esté haciendo caja con la venta de las mismas. Paradojas de la realidad en la que vivimos.

V representa la cultura, el poder el pueblo y los ideales de justicia y equidad. Aunque para ello tiene que trasgredir los límites establecidos. Entendiendo que lo que hace hoy tiene su reflejo en el futuro.

Nuestros límites. Vivimos atenazados por la sociedad y por la realidad. Una situación que nos pone a prueba diariamente y que, en ocasiones nos obliga a mostrar nuestro lado más extremo, más al límite.

En general y por norma, nuestros límites están muy relacionados con el fracaso y el fallo. Si no hacemos el esfuerzo de identificar el error, de aprender de él, tenemos la tendencia a reproducirlo en bucle, a pensar que hemos llegado al límite. ¿Los errores? A nuestra papelera de reciclaje! A reciclarlos y reutilizarlos en nuestro beneficio. Eso establecerá nuevos límites, ampliará los que ya tenemos. Porque transitar por nuevos territorios con la mochila cargada de errores reciclados es la mejor herramienta para ser personas hábiles.

Otro tema es la energía y la determinación con la que afrontamos el día a día. Una motivación alta, es sinonimo de superación de barreras, de imponerse a los límites establecidos y de superarnos una y otra vez. Creernoslo, ser conscientes de que todos podemos conseguir casi todo lo que nos propongamos, es el primer paso para cruzar la frontera, para explorar lo inexplorado.

Hoy yo tengo claro que nuestra mente y nuestras creencias son los principales frenos a nuestro desarrollo. Son herramientas con tanto potencial, que usados de una u otra forma, son capaces tanto de convertirnos en personas increibles, o hacer que suframos el más penoso de los calvarios. Es algo asi como la fuerza de Star Wars. Lo mismo te hace brillar que te introduce en el lado oscuro.

A estas alturas, os preguntareis; “si, muy bien, otro rollo de autosuperación, otra lata sobre si quieres puedes y el poder está en ti...pero como carajo lo consigo????

No tengo recetas. No soy tan experimentado, ni tan sabio como para dar ese tipo de consejos. Solo puedo hablar desde mi experiencia, y desde lo que a mi me ayudó en momentos muy complicados. Lo que a mi me hizo superar mis límites, fue tener la certeza que podía conseguirlo, saber que siempre hay alguien ahí fuera dispuesto a echarme un cable y ver que todos mis errores no asumidos, siempre me llevaron al mismo sitio. Un pequeño cambio fue la diferencia. Un chispazo. Una pregunta. Lo que en coaching se dice un “insight”. Preguntate si eres feliz. Preguntate a donde vas. Cuales son tus metas. Cual es tu presente. Y quien te acompaña. Respondiendote con sinceridad, sabreis el límite. Vuestro horizonte.

En Matrix lo decían...

Sé que tenéis miedo. Nos teméis a nosotros. Teméis el cambio. Yo no conozco el futuro. No he venido para deciros cómo acabará todo esto. Al contrario, he venido a deciros cómo va a comenzar. Voy a colgar el teléfono y luego voy a enseñarles a todos lo que vosotros no queréis que vean. Les enseñaré un mundo sin vosotros. Un mundo sin reglas y sin controles, sin limites ni fronteras. Un mundo donde cualquier cosa sea posible. Lo que hagamos después, es una decisión que dejo en vuestras manos.

Hoy me atrevo a casi todo. El límite es algo difuso, y se que con las personas adecuadas todo se puede conseguir. Seamos transgesores de nuestras fronteras. Emigrantes hacia el futuro. Viajeros del "yo puedo".

 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Pero allí, detrás del horizonte, siempre intuimos el fulgor de lo desconocido

Descubrirse al Mundo. Explorar nuevos caminos. Relacionarse con los mayores, y empezar a entender que la vida es algo más. Que todo tiene un precio. Que es necesario definir hacia donde quieres dirigirte, que quieres hacer y, sobre todo, con quien quieres hacer ese camino.

Una historia sobre la amistad, el amor, el descubrimiento. Sobre vocaciones, oportunidades y relaciones. Sobre lo importante que son ciertas cosas en determinados momentos. Una vista atrás, sobre hechos que pueden desencadenar futuro. Eso es El camino de los Ingleses. Una historia que si hubiésemos descubierto en otra época, sería una de esas películas de llamadas "generacionales".

Reconozco que a partir de esta película, Antonio Banderas, me empezó a caer bastante bien. Admiro su valor por presentarnos una historia tan personal, tan arriesgada, sin renunciar a la poética y a la emoción.

Día a día, tomamos decisiones. Decisiones que nos marcan un camino. Se nos abren cientos de posibilidades. Posibilidades que a priori no vemos. En momentos, nos damos cuenta de la importanacia de las mismas. En la mayoría de las ocasiones no somos conscientes. Lo que en definitiva, llamamos destino.

Hay personas temerosas del destino. Temen que las decisión sobre su futuro, ya esté tomada de antemano por fuerzas inexplicables. Y los hay que se lo forjan diariamente. Personas luchadoras, inconformistas que se plantean un futuro a su medida. De esas, seguro que conocemos muchísimas...y de las otras también.

Pascal recomendaba para garantizarnos la felicidad, no salir de nuestra habitación. Era, llevado al extremo, lo que en coaching se denomina "nuestra zona de confort". Es probable que dentro de nuestros cuartos, estemos protegidos. Calentitos y entretenidos....un rato al menos. Pero nuestra naturaleza nos empuja a salir. A aprender, a vivir. Queremos descubrir placeres, descubrir que mas allá de la puerta de nuestro cuarto nos espera otra vida.

Muchos de nosotros no pensamos en el destino. Es una idea demasiado compleja. Yo creo en la sencillez. En lo natural. En que el día a día nos va enfocando a una dirección. Tener la habilidad de darnos cuenta de ella, de entender las señales y ser lo suficientemente valientes para seguirlas, es primordial para convertirse en "hacedores de destinos". Y dejar de hacer nudos en los hilos de la realidad, y seguirlos como en la mitología hacía Teseo, con el hilo de Ariadna.

¿Y en cuanto hayamos salido? ¿Qué nos ocurrirá? Pues basicamente lo que queramos que nos ocurra. Porque si miramos el destino con temor y desconfianza, se nos presentará sospechoso e impredecible. Pero si por contra lo hacemos con amor y confianza, obtendremos respuestas y ecos positivos y mucho más satisfactorios. Es la denominada "Ley del espejo". Así como me trates, me comportaré. Y el destino no es ajeno a esta ley.

Y para los temerosos del destino, dos datos:

1) Sólo la mitad de la vida son las cosa que nos suceden. La otra mitad es lo que hacemos con ellas.

2) Aunque si bien es cierto que hoy puede ser el último día de nuestras vidas, también puede ser el primero. El día antes de lo que nos propongamos empezar.

Y como decían en Terminator Salvation...

Se avecina una tormenta en el horizonte. Una época de penurias y dolor. Se ha ganado esta batalla, pero la guerra contra las máquinas se recrudece. La red global de Skynet resiste, pero no desistiremos hasta que quede destruida completamente. Soy John Connor. No hay mas destino que el que nos forjamos.

Detrás del horizonte se nos presentará un paisaje distinto. Nuevo. Desconocido. Dirigirse a él valientemente, con decisión y de forma positiva, está en nuestras manos. Forjemos algo por lo que estemos orgullosos. ¿Empezamos el camino?








 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Los Hobbits son criaturas sorprendentes, puedes aprender todas sus costumbres en un mes, y después de cien años, aún te sorprenden

Un viaje épico. Un protagonista insospechado. La mayor carga que se le pudiera encargar. Escenarios legendarios. Un mundo por descubrir.

¿Álguien no ha empatizado con Frodo y su misión? ¿Quién no ha admirado a Legolas y su portentosa puntería élfica? ¿Nadie ha sufrido en las batallas de Pelennor o del Abismo de Helm? ¿Alguno no se ha emocionado cuando Aragorn cruza el umbral de las puertas de Rohan?

El viaje más grande jamás contado...

Todo eso, nos descubre Peter Jackson. Bueno, nos lo redescubre, porque El Señor de los Anillos, ya lo conocíamos hace tiempo. Y ya nos había enamorado. Nos enseñó que los mundos de leyenda son tan extensos, como la genealogía de los personajes... Nos enseñó a apasionarnos por las aventuras de un grupo de personajes tan diversos como las razas que pueblan la Tierra Media. Y a muchos, entre los que yo me encuentro, a cogerle el gustillo a eso de leer libros.

Hay que reconocer el mérito de Peter Jackson (y de los productores que pusieron la pasta gansa) en recrear el libro con toda fidelidad. Creo que pocas películas recogen tan bien la idea que el autor quería plasmar. ¿Os imaginais que diria Tolkien si viera su versión en cine?

Los hobbits, protagonistas y desencadenates de la acción, son seres más bien sencillos. Como dice, se pueden aprender su costumbres en un mes. Pero nunca dejan de sorprendernos. Su personalidad y su experiencia, dejan espacio a la sorpresa y a la espontaneidad.

La experiencia. Creo que la experiencia está sobrevalorada. La acumulación de conocimientos no nos da la sabiduría. A veces, el exceso de teorias, de creencias limitantes, de juicios nos proporciona demasiados filtros con los que ver la realidad. ¿Cuantos prejuicios nos hemos generado en base a esa experiencia?

En los tiempos que corren, es necesario recuperar la espontaneidad y la capacidad de sorpresa. Así como los hobbits (pero que ha nadie le de por andar descalzo por ahí...). Recordar cuando sabíamos menos cosas, pero éramos un poquito más libres. Cuando teníamos muchos menos prejuicios.

Cambiar las rutinas y algunos  hábitos. Practicar algún hobby que nunca habíamos hecho antes. Leer un libro sin referencias previas. Hablar y relacionarnos con personas fuera de nuestro circulo de rconocidos. Abandonar el móvil en casa por algún tiempo... Esas cosas nos pueden a ayudar a recuperar esa frescura perdida. A redescubrirnos. A guardar en el baúl algún prejuicio.

Y es probable que descubramos entonces nuestra capacidad de resiliencia. La capacidad de seguir adelante, a pesar de todas las dificultades que se nos presentan. Porque ser frescos, espontaneos nos ayudará a ver más salidas y más caminos, que antes, cuando éramos más "experimentados", no veiamos.

La psicóloga Emmy Werner, fue pionera en hablar de la resiliencia estudiando a los niños de la isla hawaiiana de Kauai. Muchos de ellos crecían en un entorno familiar desestructurado, con padres alcohólicos o con enfermedades mentales. Entre estos niños, la psicóloga descubrió que un tercio no sucumbió a este ambiente negativo y fue capaz de salir adelante y realizarse tanto personal como laboralmente. A este grupo de niños se les llamó resilientes.

Lo que nos debería caracterizar para ser personas resilientes, es nuestra capacidad de progresar y de luchar por nuestros objetivos en un entorno poco propicio para ello. En lugar de quejarse, de prejuiciarlo todo, deberiamos empeñarnos en construir un futuro a nuestra medida. Un futuro espontaneo, fresco. Sorpredente y luminoso.

En Heroes, serie de culto, y una de mis preferidas, decían la respecto:

¿De dónde procede esta búsqueda? Esta necesidad de entender los misterios de la vida si las preguntas más simples nunca encontraran una respuesta. ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué es el alma ¿Por qué soñamos? 
 
Quizá sería mejor no buscar nada, no anhelar...  


Pero la naturaleza humana no es así, no lo es el corazón. No es por eso que estamos aquí. Luchamos por cambiar el mundo, soñamos con la esperanza, sin saber a quien conoceremos por el camino.
¿Qué desconocido nos cogerá de la mano, nos cautivará el corazón y compartirá el dolor y el esfuerzo?

Soñamos con la esperanza, soñamos con el cambio. El fuego, el amor, la muerte... Hasta que el sueño se hace realidad y llega un dia en que la respuesta a esa búsqueda de la necesidad de resolver los misterios de la vida por fin aparece y se hace visible como la luz del nuevo amanecer.

Tanto esfuerzo, tanta lucha por encontrar un significado, un objetivo y al final solo se encuentra dentro de cada uno de nosotros. En nuestra experiencia compartida de lo fantástico y lo humano.
Es nuestra simple necesidad humana de encontrar a alguien, un parecido, de conectar con esa persona y de saber en nuestro corazón...que no estamos solos.
 

Podemos ser criaturas sorprendentes. Todavía tenemos esa capacidad. Descubramos a los que nos rodean que somos capaces. ¡Y vámonos a Mordor! ¿Por qué no?¿Te apuntas?





 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Vosotros acabais de atravesar el espejo. Lo que oigais, lo que veais... nada es lo que parece

¿Qué ocurriría si un día, de repente, entrais a formar parte de un juego mucho más ambicioso y peligroso? ¿Pasais de deambular como un mero ciudadano más, a conocer técnicas que os abrirán muchas puertas? ¿Si lo que solo habiais conocido por la películas o libros, entra en vuestras vidas como un vendaval?


A James Clayton, le pasa eso mismo. De barman con talento para la informática, pasa a ser uno de los más virtuosos miembros de la Agencia de Inteligencia americana más conocida, criticada, y cuestionada de todos los tiempos. Pero si tu instructor y descubidor es el mismísimo Al Pacino...pues oye, algo bueno tendrá el estar dentro!

En La Prueba, se intenta dar una vuelta de tuerca más al cine de espías, bajo la premisa "nada es lo que parece" y "las apariencias engañan". Roger Donaldson, intenta hacer un ejercicio de intriga y sorpresa al estilo Mankiewicz en  "La Huella"...aunque ni Donaldson es Mankiewicz, ni Collin Farrel es Michael Caine. Entre Pacino y Sir Lawrence Olivier, os dejo escoger a vosotros..aunque yo lo tengo claro....

De todas formas, La Prueba, nos remite al enfrentamiento entre el bien y el mal. A la forma que tenemos de afrontar los retos. A cómo nos enfrentamos a los éxitos y los fracasos. Y a la confianza y al miedo innerente ante situaciones nuevas.

Actualmente los retos nos superan. Diariamente la realidad se nos presenta inmensa y amenazadora. Es hora de replantearnos nuestra visión del reto y de afrontar los miedos con valentía y decisión. Nos lo merecemos.

Oía le otro día por la radio al ex atleta Martín Fiz (nunca entendí lo de ex atleta, ya que creo que ser atleta es una cualidad que nunca se pierde, es como decir que eres ex listo...). Hablaba de que ahora está muy de moda las carreras populares (maratones, medias maratones, carreras de montaña, iron man...). Al oirlo pensaba en la necesidad que tenemos plantearnos retos constantemente, y que la superación personal es valiosísima para reivindicarnos como personas, como individuos en este mundo globalizado. Habeis pensado cuál fue vuestro último desafío? ¿Vuestra última cosa dificil que os habeis planteado superar y que habeis conseguido? ¿Recordais la sensación de absoluta felicidad y de satifacción infinita? Ese estado de autosuperación, de subidón de autoestima es básico para seguir adelante, para superar cosa mucho menos retadoras...

Martín Fiz, también hablaba del "Muro", que es ese momento de la carrera de fondo en que el deportista deja de consumir la energía que adquirió durante su etapa de entrenamiento y otros elementos que posees en un estado de capacidad normal (alimentación, sueño, resistencia psicológica, etc..) para pasar a consumir sus "reservas". Ese momento supone uno de los mayores escollos para los atletas, y estadísticamente, es cuando se producen más abandonos. Es el momento del desfallecimiento, del creer que no puedes más...

En nuestra vida presente nos enfrentamos a "Muros" diariamente. A esas situaciones que nos superan, que nos dejan desfallecidos, que nos ponen al límite. Y es en esos momentos cuando tiramos de nuestras "reservas". Identificarlas, saber que nos apoya, que nos hace fuertes, que nos acoge y nos recoge cuando estamos exhaustos, es fundamental para continuar con garantías. ¿Cuántas cosas en nuestro entorno sabemos positivamente que nos mantienen anclados, que nos garantizan acabar la carrera?

Y si no acabamos la carrera, ¿qué pasa? ¿Como nos enfrentamos al fracaso? Debemos encajarlo en nuestra vida, aprender de ellos puesto que somos fruto de nuestros fracasos. Nos hacen crecer, ser mejores, ser auténticos. ¿Alguien en esta vida no se ha equivocado?

Dean Smith, entrenador de baloncesto americano con más de 36 años de experiencia, y que formó entre otros a jugadores como Michael Jordan, decía:
Qué hacer con un error: identifícalo, admítelo, aprende de él y olvídalo.

A veces nos quedamos en el error, nos empeñamos en analizarlo, en revivirlo y en no sacar ninguna conclusión del mismo. Aprender de ellos, tener la suficiente humildad como para admitirlos, puede ser el punto de inflexión para que nuestra "carrera" no sea un calvario.

La vida es el Gran Reto. Todos partimos de la linea de salida. Los ritmos son distintos. Cada uno sigue el suyo. No dejarnos caer, ver que todos estamos en ella, y que probablemente antes, durante y después habrá muchos que nos acompañen, que nos vitoreen, que nos apoyen y nos consuelen en el esfuerzo.

Acabamos de atravesar el espejo. Nada es lo que parece...¿ o si? Lo único seguro es que esta carrera la vamos a terminar, las cosas son como nos las planteemos. Y tenemos ganas, tiempo, y gente que nos acompaña. Ese es el secreto de nuestro éxito.







 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Aunque a veces no lo recordemos, nada de lo que sucede se olvida

Hoy podríamos viajar... Viajar a un lugar extraño. Donde no entiendes nada, las cosas te superan. Tu objetivo está claro, aunque dependes de muchas cosas que no entiendes. Debes adaptarte. Entender lo que sucede, y la forma de vivir del lugar. Hacer lo que se espera de ti, y además tener claro en qué momento regresar. Aunque a tu alrededor ocurran cosas sobrenaturales.

Chihiro, tiene que vivir  este viaje, esta transición de la infancia a la adultez, con su mejor disposición. Tiene que adaptarse, ser flexible, responsable... El objetivo de su viaje, rescatar a sus padres de una transformación fuera de toda explicación lógica. Haciendo extraños compañeros de viaje, y valorando todo lo que está viviendo desde la óptica de una niña, que está dejando de serlo.

Hayao Miyazaki, nos regala en El viaje de Chihiro, una fábula sobre el viaje, sobre la renuncia y la separación de todo lo conocido y del regreso a casa posterior. Sobre la evolución que sufrimos y sobre la tradición y el respeto a la misma. Y sobre los valores de la forja de la nueva identidad. Cualquier película del gran Miyazaki, debe ser rescatada de nuestras videotecas.Películas deliciosas cargadas de valores y de imaginación...

La adaptación. El viaje. El no olvidar nada de lo que hemos vivido, para así emplearlo en nuestra vida posterior. El cine de Miyazaki está cargado de ello. Y nuestra realidad también.

Ultimamente estamos reviviendo historias. Historias que oiamos de pequeños a nuestros padres y madres. Historias de viajes, de aventuras, de romaces y de penurias. De grandes logros y grandes decepciones. De lo que supone emigrar de tu hogar para labrarte un futuro.

Soy de una generación en la que vivimos la emigración en tercera persona. Muchos hemos nacido y crecido al calor de las historias de superación de nuestros padres y abuelos. Hasta ahora. El presente nos hace protagonizar las mismas historias que vivieron nuestros mayores. Ahora se llenan horas de informativos, columnas de periódicos, blogs y páginas web sobre esa nueva ola de emigración. La diferencia que muchos de los que emigran son los mejores en lo suyo. No les falta el tesón y el valor de antaño, sumado a la preparación y educación conseguida gracias, en parte, al esfuerzo de aquellos que emigraron hace años. Es irónico.

Como todo momento vital, el tener que desplazarte a trabajar lejos de nuestra red de apoyo, de nuestro circulo de protección, supone como a Chihiro, un cambio. Una evolución en tu historia, que probablemente te cambiará para siempre. Admiro el valor de ellos. De su coraje por renunciar a tantas cosas, por luchar por un futuro.

Pero también admiro el coraje y el valor de los que se quedan. De los que no renuncian a cambiar a realidad. De los que hacen de tripas corazón, y emprenden, asumen riesgos, luchan contra "gigantes"...

Unos y otros hacen que esta realidad que nos rodea, se convierta en algo esperanzador. Porque, es probable que nos enriquezcamos de todo ello.  Que aprendamos a valorar a todo el mundo por igual. A no juzgar.

Entre todos debemos luchar por cambiar la realidad que nos rodea. Que los que se han ido, puedan volver a su sitio. Puedan ver que su esfuerzo ha tenido su fruto. Y a los que se han quedado, que todo lo que defendieron se mantiene en pie, después de la tormenta. Aunque haya que reconstruir cosas y reformularse viejos paradigmas. Que rescatemos los valores del viaje, tanto lejano como interior, que hemos emprendido en pos de un mundo mejor.

En la serie de televisión Anatomía de Grey, lo explicaban de una manera muy interesante :

El final de un viaje es siempre el principio de otro. El cambio es doloroso y siempre tiene un precio. Duele soportar ese precio pero no podemos permitir que eso nos domine. El mañana es un misterio y lo único que podemos hacer es afrontarlo con determinación. Seguimos adelante, siempre adelante, hacia lo que sigue. Tomamos una decisión, nos comportamos de acuerdo con ella...y no hay más que vivir y esperar.

Y recordar. Todo lo que sucede permanece ahí, presto a ser rescatado. Hagamos que las historias vividas no se pierdan en el olvido, y celebremos los regresos, las luchas y las victorias. Acaso no es eso lo que necesitamos?